Por: Marla Pineda Ruidias
La felicidad
Definir el término felicidad es un poco
complicado, ya que cada persona tiene su perspectiva y así lo definen,
dependiendo a la persona que se le pregunte, su respuesta puede ser muy
variada. Algo en lo que se está de acuerdo, es que todo ser humano desea llegar
a ese estado de plenitud, todos anhelan obtener una pequeña dosis de felicidad
en el trascurso de sus vidas.
Cuando las personas se sienten a gusto tanto a nivel
personal como laboral, transmiten energías positivas, en el caso de los lideres estos son capaces de traspasar esa sensación agradable a los colaboradores, logrando un
desempeño favorable para la institución educativa.
A nivel laboral, la felicidad es lo que
permite que el ambiente sea satisfactorio, consiguiendo que el personal realice
de buena manera sus labores, y en conjunto alcanzar un trabajo de excelencia.
Forbes (2013), menciona que “al tener
una actitud positiva se tiene un alto desempeño, conocer cuáles aspectos
positivos en liderazgo podrían potenciarse o replicarse, cuáles elementos de
cultura asociados a la solución de problemas o a la promoción de la creatividad
pueden incentivarse, cuáles elementos positivos de toma de decisiones debieran
fortalecerse, así como qué motiva al personal, todo ello a fin de promover su
fortalecimiento” (p. 03).
En todas las organizaciones y centros
educativos una función o servicio debe basarse en la felicidad en sus
trabajadores, ya que cuando un grupo de personas, están felices logran mayor
capacidad, creatividad y productividad con la competencia que presente dicha
organización o centro.
La doctora Cortina (2017), indica que
“no existe ningún ser humano que no quiera ser feliz, los seres humanos están
dirigidos a formarse un carácter el cual pueda en un futuro tomar buenas
decisiones permitiendo lograr a la felicidad en su vida personal como en su
trabajo”.
El tener carácter implica una decisión
firme y mucha voluntad para proponerse objetivos y alcanzarlos en la medida de
las posibilidades, el cultivo de los buenos hábitos, la actitud positiva hacia
el trabajo y el esfuerzo por dominar a los impulsos y al egoísmo.
Adicional Cortina (2017), da a conocer
que “la felicidad consiste en proponerse metas que puedan ser ilusionantes, que
puedan generar motivación; tratar de alcanzarlas y conseguirlas”.
El transformar la imagen a una
personalidad emprendedora, llena de energía, de fuerza y vitalidad, a una forma
de ser propia y natural, es sin lugar a dudas, algo atractivo para cualquier
persona. Con cierta facilidad se podría calificar si una persona cuenta con
carácter o no, dependiendo de las actitudes que se consideran positivas, o en
su defecto, con falta de firmeza y según sea el caso.
Felicidad organizacional
Fernández (2017) da a conocer que la
felicidad organizacional es la “capacidad de ofrecer y facilitar a sus
trabajadores las condiciones y procesos de trabajo que permitan el despliegue
de sus fortalezas individuales y grupales, para conducir el desempeño hacia
metas organizacionales sustentables y sostenibles, construyendo un activo
organizacional intangible difícilmente imitable”. (s.p)
La felicidad organizacional es
diferente a la felicidad en el trabajo, la primera es la capacidad de organizar
los recursos necesarios para que los trabajadores se sientan cómodos y
valorados, donde todos salgan beneficiados; la empresa financieramente, y los
trabajadores con su bienestar social y psicológico; en cambio, la felicidad en
el trabajo se desarrolla con la percepción de las personas de la empresa en la
que se labora.
El límite de la felicidad
organizacional está en la responsabilidad individual. Los especialistas en
gestión de felicidad en el trabajo suponen que las empresas a favor de la
felicidad lo logran porque, con una billetera generosa y sin límites, pagan y
se hacen cargo de los problemas de la gente. Es, al contrario. Los acompañan
para que asuman adultamente sus responsabilidades individuales y pongan las
voluntades de los equipos y las redes organizacionales al servicio de la
persona. Se pone el bienestar subjetivo de la persona en el centro de la vida
organizacional.
La felicidad organizacional se encuentra
a favor de la responsabilidad entre empresa y trabajador; pero la responsabilidad
final de la felicidad sigue siendo personal, cada uno es co-responsable de la vida plena en el trabajo; la empresa no puede hacerse cargo
de la felicidad de los trabajadores, sin embargo si necesita facilitar las condiciones organizacionales para el despliegue del bienestar
integral y las fortalezas de las personas y los equipos de trabajo.
Concebir la felicidad organizacional
como una capacidad estratégica produce aumento en cuatro tipos de resultados:
rentabilidad, calidad de servicio al cliente, excelencia operacional y
bienestar subjetivo de los trabajadores.
La implementación exitosa de sistemas
de gestión de felicidad organizacional en empresas locales e internacionales ha
demostrado que sí es posible operacionalizarla con alto impacto en los
resultados. Lo más determinante es la consciencia y convicción de quienes
quieren cambiar la vida de muchas personas en las organizaciones, generando el
balance entre resultados y bienestar subjetivo.
Una comunicación positiva
Al hablar de felicidad y de comunicación no es hacerlo de dos cosas tan
alejadas. ¿Y si en el fondo la felicidad no es otra cosa que comunicación? La
felicidad requiere de un proceso de comunicación a través del cual la persona
sepa y se convenza a sí misma de que es feliz.
Muñiz y Álvarez, (2013) dan a conocer que “la felicidad no deja de ser
un constructo mental de sentimiento y pensamiento, y que para existir precisa
de un lenguaje y unos niveles de pensamiento y sentimientos bastante
sofisticados, y requiere de un cerebro con niveles de conciencia que solo se
alcanzan en escenarios de interacción social alta, de comunicación fluida” (p.
94).
¿A qué se refiere con ello?, la felicidad necesita de la comunicación
para poder existir. Y si necesita de la comunicación, necesita de la
persuasión, de una persuasión positiva, porque toda comunicación lleva algo de
persuasión, o lo que es lo mismo que conlleva a la justicia.
Realizar acciones justas conlleva seguir las normas establecidas, pero
además seguir lo que es mejor para la gran mayoría, para quien tiene a su cargo
una institución, es sumamente importante tratar de unir esfuerzos en lograr la
justicia y la felicidad para poder alcanzar un clima laboral óptimo, que es el
anhelo de todo trabajador dentro de una compañía.
Si se logran tomar acciones justas que promuevan un buen clima laboral,
se va a lograr la armonía dentro de la institución educativa y esto se verá
reflejado dentro de la labor que corresponde a cada uno y por supuesto en el
encuentro de la felicidad que tanto buscan.
Cuando juntamos el término felicidad con la toma de acciones justas
posiblemente obtendremos resultados aún más variados pues la justicia también
tiene múltiples definiciones. La mayoría de las personas desean que la justicia
llegue a ellos y les de lo que se "merecen" pero muchas veces no
saben cómo definirla, se sabe que está relacionada con las normas sociales, pero
en muchas ocasiones no se sabe cómo aplicarla. Si no se cuenta con un buen
clima laboral no va a ser posible favorecer el logro y el éxito y para muchas
personas de esto depende la felicidad.
Audiovisual: Corto-
En búsqueda de la felicidad
Recordando brevemente la película "En búsqueda de
la felicidad" interpretada por Will Smith, se observa que el
protagonista encuentra la felicidad al obtener el éxito personal, no solo
por poder pagar sus deudas y obtener beneficios económicos, sino
también porque le costó trabajo y pasó por situaciones muy difíciles para poder
alcanzar ese "éxito" y por lo tanto eso le produjo felicidad.
Referencias
Bibliográficas
Cortina, A. (2017). La ética da felicidad y
es rentable. Recuperado de: http://www.elcolombiano.com/negocios/empresas/adela-cortina-la-etica-da-felicidad-y-es-rentable-XA9406202
Fernández, I. (2017). Felicidad
organizacional y Gestión de Personas. Recuperado de:
http://ignaciofernandez.blogspot.pe/2015/05/felicidad-organizacional-y-gestion-de.html
Forbes. (2013). Éxito empresarial. Recuperado
de: http://www.cegesti.org/exitoempresarial/publicaciones/publicacion_227_040313_es.pdf
Muñiz y Álvarez, (2013). Comunicación
positiva: la comunicación organizacional al servicio de la felicidad. Recuperado
de:http://www.vivatacademia.net/index.php/vivat/article/view/193/62
Video
Rodro. (2011). En busca de la felicidad - Final
español HD. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=Xn5zgZgqZvs



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